Dos edificios arquitectónicos diferentes forman este monasterio, por un lado el Santuario de la Patrona del antiguo Reino de Valencia construido en el siglo XIV, y por el otro el convento, cuya construcción comenzó en 1.588 y termino en 1.670, residencia de los Religiosos Mercedarios (Orden fundada en 1.218).

Arte, decoración, historia y devoción han dejado su huella en este edificio desde 1.237, cuando se  halló la imagen de Ntra. Señora de los Ángeles,  hasta nuestros días.

Localidad: El Puig de Santa Maria

Claustro

Una atmosfera de paz rodea los pasillos de sus claustros

En el claustro bajo se exponen obras pictóricas del siglo XVII. Desde el mismo se accede al salón gótico, refectorio y la capilla de la comunidad.

En el claustro alto lienzos del siglo XVII, XVIII y XX decoran sus muros, enriqueciendo sus alas con mobiliario, vestimentas litúrgicas e imágenes religiosas, con acceso a las estancias reales y a la iglesia.

Patio Castrense

Ejemplo de sobriedad y majestuosidad del Renacimiento

Hecho de ladrillo vista de colores ocre y rojizo, desde él se observa el campanario cuyo último tramo armoniza con el patio y también se observan 2 de las 4 torres de aspecto defensivo del monasterio de estilo herreriano.

La superficie en pendiente hacia el centro para que la cisterna del monasterio,
excavada en la misma roca de la montaña, recoja el agua pluvial antiguamente
utilizada para uso conventual.

Salón Gótico

Los fundamentos del Santuario, roca de rodeno, la misma montaña donde se halló la imagen.

Hoy alberga facsimiles de libros históricos y de una de las espadas del Rey Jaume I, dos bocetos de estatuas del mismo rey, una medalla conmemorativa y uno de los libros más pequeño del mundo.

Refectorio

Terminado en 1670 como reza en el testero mantiene la distribución de su mobiliario

Decorado con esgrafiado con enigmáticas letras, iniciales de una frase en latín que deja constancia de la finalización de la obra arquitectónica.

El púlpito consta de dos partes, la superior era el brocal para la cisterna de la casa de Margarita de Lauria en el siglo XIV. En las ventanas vemos escudos de la nobleza valenciana.